Esquejes de marihuana

Los esquejes te permiten crear una copia exacta o clon de una planta de cannabis

Esquejes de marihuana

Si lo que buscas es cómo hacer esquejes de marihuana paso a paso, lo tienes en el artículo sobre propagar por esquejes

¿Qué son los esquejes de cannabis?

Las semillas de marihuana contienen la genética de su madre y de su padre. Pero, cuando germinas semillas hermanas, es posible que las plantas individuales (o fenotipos) resultantes sean diferentes. Esto se debe a que la genética transmitida por sus padres se reproduce o expresa de formas diferentes, del mismo modo que los humanos somos distintos aunque tengamos el mismo padre y la misma madre

Por el contrario, al hacer esquejes propagamos una planta en concreto, obteniendo nuevas plantas que serán exactamente igual a la donadora de los esquejes. Serán clones de ella. Lo habitual es realizar esquejes de las plantas que sobresalen por alguna característica estupenda y cojonuda. Ya sea el sabor, el aroma, la producción, el tamaño o cualquier otra característica de la que te hayas enamorado. Explicado así parece fácil, pero ¿cómo hacer un esqueje de una planta de la que te gusta el sabor? Pero.. si ya me la he fumado, ¿cómo coño quieres que ahora le saque esquejes?

Tienes razón, pero hay formas de hacerlo. TitoMaría lo hacía para conseguir mejorar su propia variedad, pero no siempre, ya que es complicado y te resta tiempo para tus cultivos productivos. No obstante, puedes ir dedicando unos ratos a estos experimentos.

Para qué quiero esquejes si tengo semillas

Para mí, la respuesta es: para hacer mejores semillas

Supongamos que plantaste 100 semillas y ya están acabando la fase de crecimiento. Toca podar y revisar posibles machos. Además, puede ser que estemos buscando una característica concreta para añadir a nuestra variedad. Haremos una selección de las más interesantes. Por ejemplo, las que tienen más nodos, o las que su distancia entre nodos es mayor, o las que han crecido más, o las que son más bajas, altas, delgadas, gordas, más verdes, menos verdes, o las que te enamoran más.

Imaginemos que elegimos 15 plantas aparentemente estupendas para nuestros propósitos. Como estamos en poda, lo hacemos con arte para tener esquejes de esas 15 plantas, que además deberemos marcar claramente tanto el esqueje como la donadora que queda en el hidropónico. Unas etiqueticas de plástico del grow son fenomenales para esto. Rotulador indeleble, no seas torpe. Números, letras, los nombres de tus 200 primos, lo que te sea más fácil.

Enraízas los esquejes, y por cualquier medio, mini hidropónico o macetas (coco, o tierra), desarrollas esos esquejes convirtiéndolos en madres. Lo que significa que estarán siempre a 18-6 y con nutrientes para crecimiento.

Cuando la cosecha del hidropónico ya esté seca y lista del todo, podrás ver los resultados obtenidos. Tendrás que haber mantenido las marcas en todo momento y los cogollos separados y marcados. Entonces si alguna o algunas en concreto han resultado ser excelentes, miras su marca y ya sabes que tienes una madre con la misma marca (que será medio gigante a estas alturas), de la que seguro que podrás sacar 30-40 esquejes o más en este mismo momento.

Esta es la forma en que yo lo hago. Y me va bien hacerlo así. No sé si hay otra, pero esta es la mía. Las madres cuyas donadoras no me convencieron, las paso a florecer y a terminar su ciclo de vida. Las que sí me convencieron, le saco todos los esquejes que necesito y también la paso a florecer y a producir.

Yo hacía esto para añadir alguna característica a mi variedad. Los esquejes, una vez desarrollados los usaba para reversión y preñado de otras matas también seleccionadas para ello. Pero todas ellas provenientes de semillas propias, cuyo origen se remonta a California en 1984.

Si eres o pretendes ser cultivador a largo plazo, te aconsejo que te hagas tu propia variedad de semillas de marihuana . A partir de una comercial que te guste o que ya suelas cultivar. En muchos cultivos aparecen algunos ejemplares fuera de serie. Mediante el esquejado, reversión y cruce irás consiguiendo una variedad cojonuda. Cultivo tras cultivo, esquejado, reversión y cruce. Y otra vez, esquejado, reversión y cruce. En los cultivos que no te convenza ninguno, vamos a estabilizar la variedad. Germinamos algunas de nuestras semillas, reversión de una y cruce con la otra, reversión de una y cruce con la otra, más veces, reversión de una y cruce con la otra. Esta es la manera de estabilizar y de que cuando las cultives haya cierta homogeneidad en cuanto a resultados finales, producción, olor, sabor y potencia.

Te adelanto que conseguirás muchas semillas, cada vez mejores, por lo que acabarás tirando cubos de ellas.

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